“La vida es como un cigarro”

Autores: Uriel de Moreno, Lauti de Burzaco, Franco de Grand Bourg y Jorgito de Varela.

Hola somos cuatro chicos privados de nuestra libertad que le venimos a contar un poco de nuestra vidas. No para hacernos gala y salir a inflar al pecho. Lo contrario, queremos se sepa y se conozca para que se conozca nuestra realidad y para que vean muchos pibes que estaban en la nuestra que estábamos equivocados. Nosotros le decimos a cada uno que lea esto que no es lindo estar privado de su libertad sin disfrutar de su familia y eso que nosotros no somos nadie para decirles lo que tienen que hacer, pero te aconsejamos y te cantamos la justa amigo para que puedas pensar antes de actuar.

Hoy vamos a presentar la historia de uno de nosotros, tal vez otro dia presentemos a otro. Empecemos.

Mi nombre es Jorgito de Varela y me encuentro lejos de mi familia, privado de mi libertad. Mi historia comienza cuando tenía nueve años. Yo tenía una familia e infancia muy feliz. Hasta que con el tiempo mi familia se fue separado y quedamos solos, con mis dos hermanas, mi hermano y mi mamá. En ese momento los tiempos fueron duros. Mi viejo se fue y perdimos un ingreso y a veces no tenia plata ni para comer, comiamos pan con té para poder alimentar nuestras panzas.  Y en ese momento, desesperación, cuando era a penas guachin de barrio, es que comencé a “conocer” la calle y ver lo que hacían pibes más grandes.  Así, fueron pasando los años hasta que conocí a un “amigo” y bueno ahí empezó mi vida con la delincuencia.

Un día me levanté como todos los otros, creo que era un jueves de verano, y fui a buscar a mi amigo. A ese amigo. En ese entonces yo sabía que el andaba haciendo un par de “laburos”. Yo ya estaba podrido no tenia ni para comprar un jean usado, quería ropa, queria sentirme como él. y me acerqué y le dije:  “vamos a robar compa, que en mi casa no tengo ni para comer, como pan con té imaginate compa”. Y ese día cambio para siempre mi vida. El era un pibe más grande, tenia como 18 y andaba en un auto que se había comprado, un Gol. Fuo era alta nave. Y bueno me dijo, “dale, ahora te paso a buscar en el auto”. A los 20 minutos me fue por la canchita del barrio. Y arrancamos para Solano. En el camino nos cruzamos con una moto XR. Mi compañero le tiro el auto encima y el damnificado en ese momento se quiso a dar a la fuga.  Yo no lo podía creer. Mi compañero estaba armado y le apuntó. Yo era un guachin tenía 13, 14 años. El damnificado se cayó de la mayo y fuimos a buscarlos. Lo levanté y agarre la moto y como yo no sabía manejar, la agarró mi compañero y nos fuimos para el barrio. Mi compañero me dijo que tenía la moto ya “negociada”, y nos fuimos a “laburar” otra vez.

Ese mismo día, eran como las 11 de la noche y arrancamos para el mismo rumbo. En el camino nos cruzamos a una Volswagen Surán que estaba como parada en la puerta de una casa, donde había mucha gente. Parecía como que había una fiesta. Mi compañero se bajó, le quito las pertenencias a uno que estaba ahí y el Gordo Pato , que era un flaco más grande, encaró la Suran y nos fuimos. Hicimos un par de cuadras y salimos para otra dirección. Después encaramos una Honda Way. Y le dije: che está linda, vamos a tomarla. Dimos la vuelta. Lo apretamos y le dije al chabon que se quede quieto y nos llevamos la moto. Y nos fuimos para la casa de mi compañero. En la Suran había un par de billetes así que el Gordo Pato, un alto vago que venia con nosotros, dijo: Muchachos y si nos vamos al baile? Bueno, le dije, pero bancá que me voy a empilchar y bañar a casa. Y si, si estaba re croto.

Cuando llegué a mi casa, eran como las 12 y pico de la noche. Golpeo la puerta y me abre mi vieja. Ella la estaba acostumbrada a que llegue tarde de casa. Y como tenía algo de plata en el bolsillo y mi vieja en ese momento andaba re tirada porque comiamos pan con té, le dije:

-“Viejita, esto es para vos, para comer”.

– “Dé donde sacaste esto nene????”

– “De la calle ma”. Pero no me creyó nada.

–  “Vos andas bardeando con ese guacho y el Gordo delincuente ese del Pato, no?”

– “ No, mama nada que ver”. Me hice el enojado, agarré mi ropa y me fui a la casa de mi amigo.

Cuando llegué a lo de mi amigo pedimos un remise para ir al Baile “América” que quedaba en Quilmes. Pero antes de entrar, fuimos a comer un pancho al kiosco 24 horas que quedaba a la vuelta. Después que terminamos de comer ese pancho, nos fuimos a la puerta del boliche y el Gordo Pato me dijo: “Guacho, poné cara de serio para entrar”.  Yo tenia 14 anos, ni barba tenia jaj. Seguí sus pasos, el patoba ni cabida y pasé como loco. Adentró del baile tomamos un par de tragos, pinto la mezcla y antes del amanecer ya estabamos re locos. Amigo no sabes como la pase esa noche. Pero bue la noche seguía. Estando ahí sabiamos que teniamos una Bersa escondida en la panchería de la esquina. Y tipo 4 am le dije a mi amigo: vamos para el barrio  y salimos nomá. Al salir, agarramos el fierro, nos comimos otro panchito y fuimos a buscar un remise.

En la remisería me pidieron el código y DNI, los chamuyamos un poco y nos llevaron. Antes de llegar al barrio, en el auto mi amigo me hizo una seña con la vista y ahí noma le robamos al remisero. No se resistió por suerte. Y nos fuimos con el auto. Lo llevamos a nuestros pagos y lo guardamos en un terreno baldío que habia unos yuyos largos. De ahí fuimos a dormir a la casa de mi compañero.

Ese día era la primera ve que robaba, me habia mandado un par, pero habia salido todo bien. Nunca en mi vida habia visto tanta plata en mi mano. Así que desde ese día me empezó a gustar la plata facil y al mismo tiempo a sumergirme en el mundo de la droga: conocí la base, el porro y la merca. Y así siguieron los años, haciendo cagadas, pero ayudaba a mi mamá: quien pobrecita agarraba la plata porque no tenia ni para comer pero me decía “vos segui haciendo cagadas y cuando caigas yo no te voy a ir a buscar a la comisaría”. En fin, mi vida era un desastre hasta que un día conocí a una chica que me cayó del cielo y sin buscarlo me convertí en papá.

Cuando nació, fue una felicidad absoluta. Ella me daba más que motivos para cambiar.  Pero un día, 3 meses después , estabamos jugando a la Play en la casa de mi hermano, tomando unos federicos y drogandonos. Eran como las 5 am y un amigo salió al patio, mientras yo y mi hermano seguíamos jugando a la play. Empezamos a escuchar un par de pisadas y se escuchó: “Policía al Piso!!!”

Mi hermano salió corriendo y quise darme a la fuga por la puerta de atrás, pero me capturó un ortiva y me dijo “Pibe, estas detenido por secuestro”. Me llevaron a la DDI y me tuvieron una hora ahí. Los policias me tiraron un par de sándwich que me dio mi mama cuando me fue a buscar y me decian “nene te viene a buscar tu mamita” como riendose.  Cuando llegó mi vieja desesperada, los cobanis le dijeron que yo iba a caer detenido y de ahí me llevaron a la alcaldía del Abasto, en La Plata.

Pasaron tres días y me trasladaron a un centro de recepción en Lomas. Estuve nueve meses ahí. Los primeros meses la verdad que se me hicieron muy duros, pero de a poco me fui acostumbrado al encierro. Tuve tambien varias peleas. Un mes y medio engomado. Hasta que un día ya casi cumpliendo nueve meses, sabía que tenía una audiencia. Estaba por bajar a la escuela. Y como un boludo me pelié como un pibe de Calzada. Pero por suerte después me llevaron igual a la audiencia. Ese día llegué a tribunales, hablé con la jueza. Una mujer grande pero parecia buena. Mucho no entendía lo que me decía, solo le entendí “ que me iba a mi casa”.

Desde ese día disfruté mucho el amor de mi hija y de mi familia. Me portaba bien al principio. Nadie me controlaba. Aguanté un mes portandome bien pero al toque volví a hacer cagadas. Mi señora no queria saber nada. Volví a las drogas y los robos, fueron cinco meses, hasta que me choqué con la misma pared y estoy acá nuevamente privado de mi libertad en el centro cerrado Copa.  Recien estoy por los tres meses y me falta mucho para irme a la calle.

Pero cuando salga quiero recuperar todo el tiempo perdido. Llevar mi hija al jardín, cumplirle sus sueños y alejarme esta vida de mierda que me llevó a perder todo.

Perdí y perderé mucho tiempo y no quiero más fallarles. Me creia pillo, pero me di cuenta que fui un gil. Yo le digo al pibe que lee esto que empiece a mirar para atrás, que empiece a valorar a su familia, que no es nada lindo estar acá porque la familia sufre mucho, que andar haciendo daño en la calle a gente inocente no te lleva a ningún lado sino  más que perder a uno mismo. Las rejas no te llevan a ningun lado.

POR ESTE CAMINO SOLO SE PIERDE AMIGO PORQUE LA VIDA SE VA AGOTANDO COMO UN SIMPLE CIGARRO QUE SE CONSUME Y UN DÍA TERMINA.

La vida es para disfrutarla con los tuyos, date una oportunidad para cambiar compa, hacenos caso.

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